Cuando somos jóvenes/adolecentes nos aferramos a distracciones, nos aferramos a estar a la moda y adoptamos el vivir para que nos vean felices.
Regalas sonrisas, abrazos, seguridad, consejos, afirmación y aprobación; pero en el fondo vos sos el que necesitas la seguridad de seguir viviendo, vos sos el/la que necesitas la aprobación de los demás para sentir que lo que hiciste esta bien y es lo correcto, vos sos el/la que necesitas un montón de abrazos y sonrisas para que sientas que no estás sola/o, que te quieren y mas que nunca sos vos el que necesita los consejos para sobrevivir.
Pero no lo demostras. ¿Porqué?
Porque mostrarte vulnerable, cansado y sin sentido no es una opción, nadie puede verte frágil, vos sos fuerte.
Vivís con una alegría falsa y llena de apariencias.
Tenemos la mala costumbre de pensar que la apariencia nos tiene que acompañar siempre, y sin embargo no hay nada mejor que ser transparente, no hay nada mejor que no tener que preocuparte por tener que demostrar que estás bien y que sos feliz.
Cuando estamos así, pensamos que ya es algo normal y la realidad es que hay una falta de identidad en Dios.
Él nos creo a su imagen y semejanza, Él es un Papá que no obliga pero si lucha por nuestras vidas, pero también hay un enemigo llenandonos de mentiras y nos obliga a llevar cargas.
somos tan inocentes cuando no conocemos de verdad a Dios.
Por qué inocentes? Porque nos olvidamos que el murió en una cruz por todos nuestros pecados y cargas, Él es el que quiere llevar tu carga y darte una identidad segura que no llegas a conocer. Él no quiere que finjas alegría, Él quiere que te goces de felicidad y de vida.
Dios desea que le conozcas, porque cuanto más lo conocemos a Él más nos conocemos a nosotros y cuanto más nos conocemos a nosotros más seguro de nosotros mismos vamos a estar.
Te invito a que no luches solo/a, a que no te cargues con algo que Dios quiere llevarlo por vos; todo a tu alrededor es importante pero en este momento lo más importante es que vos estés bien, que vos seas feliz.
No necesitas ser aprobado por los demás, Dios es el único que tiene el derecho de aprobarte.
Tampoco necesitas hacer un montón de cosas para estar bien con los demás , creo que es tiempo que te relajes y hagas algo para estar bien con vos mismo.
No vivas para los demás, viví para vos y para Dios. La moda es algo pasajero, solo Dios es eterno.
Vos decidís como vivir tu vida, aferrendote a una apariencia o llenarte de Dios para ser restaurado, limpio y vivir no conforme apariencias si no conforme a una hermosa realidad que es la vida en Cristo.
El es un Dios de amor, que te entiende y que te dice *no estás solo/a*