El enemigo anda como león rugiente buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8). En mi experiencia cuando leía este versículo me imaginaba siempre las situaciones mas complicadas, y pude comprender con el tiempo que una de sus formas poderosas para devorarnos es trayéndonos dudas, temor e inseguridades. Cuando pone inseguridad de tu valor, el enemigoSigue leyendo «No le creas»